<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-897573085901899274</id><updated>2011-04-21T16:53:06.803-07:00</updated><title type='text'>Artículos literarios en prosa</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>SabinayCia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15297812417024451293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://www.sabinaycia.com/pajarracos/avatares/logo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-897573085901899274.post-5696981040901843773</id><published>2007-12-08T04:12:00.000-08:00</published><updated>2007-12-08T04:13:46.776-08:00</updated><title type='text'>De purísima y oro (El País 31/08/2007)</title><content type='html'>Mis hijas no han visto nunca (ni ganas) una corrida de toros: pa lo que había que ver... Pero su padre les contará, babeando de orgullo y emoción, que una tarde en Linares, en el 60º aniversario de la muerte de Manolete, parece que fue ayer, y minutos antes del torniquete de corbatín que no impidió que regara la arena con su sangre, le brindó un toro José Tomás, esta vez, sí, de purísima y oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia viene de lejos: hasta el abajo firmante, en el dorado ocaso de Curro y Antoñete, estaba a punto de pedir el carné de miembro de la sociedad protectora de animales, cuando empezó su vida pública José Tomás. Como tantos otros que, después de 20 años, o de 60, ayer, en Linares, han vuelto a las plazas para respirar ese perfume de verdad, de misterio y de leyenda que solo él encarna a manos llenas. Nadie que uno haya seguido respeta tanto al toro y a sí mismo hasta el punto de no concederse la más mínima ventaja. Nadie. Su terreno es el del toro. Lo he paladeado en sus cuatro etapas: al principio, la revelación; antes de retirarse, la duda; retirado ya, la tortura interna, la reflexión y, por fin, en su gloriosa y apasionada vuelta, la insobornable madurez, la confirmación cabal de la leyenda. Lo he aplaudido, he sufrido y gozado con él, de qué manera, en Barcelona, Madrid, Lima, El Puerto, Almería, Linares, etcétera. Estuve en la Monumental, del brazo de Serrat, soportando en trance la kale borroka antitaurina la tarde de su ruidosa reaparición. Incluso alguna vez, hace un lustro, me sorprendí a mí mismo en un tendido de Las Ventas peleándome a gritos -sí, como un energúmeno, ¿pasa algo?- con los inevitables antitomistas (los maniqueos, ¿recuerdan?). He disfrutado de su palabra, tan sabia como escasa, de su inquietante mirada y de su noble amistad estos años de ausencia de los ruedos y puedo asegurarles que si, como decía el clásico, se torea como se es, no hay mejor paradigma que Tomás. ¡Qué falta hacía! Como es carne de copla y de soneto he escrito mucho sobre su arte, pero siempre se queda uno tan corto... ¿Cómo estar a la altura de la sangre? Empecé a sospechar cuando me hizo saber por terceros, con exquisita discreción, que quería invitarme a Linares. En el viaje de ida corneaban isleros mi barriga. Hotel Cervantes. Dos entradas de barrera. Como en una postal sepia me acordé de mi padre, con quien iba de niño a la feria de san Agustín. Mesa camilla y pantalones cortos. Sabía, eso sí, que haría el paseo de purísima y oro. No como Manolete, que fue de palo rosa, sino como la licencia cromática que me permití en una canción que ayer acabó de unirnos para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendido 2. Bordados de capote en la barrera. Allá se vino con esa solemne naturalidad marca de la casa que atesora como un sacerdote que oficiara un rito pagano y olvidado. Yo me desmonteré también, temblando (pedazo de panamá, oiga). No diré lo que dijo en el brindis. Eso queda para mí. Pero supe lo que se siente con una montera húmeda en la mano cuando el torero, mi torero, se inmola en el culto sagrado de la vergüenza torera, la pasión y la sangre. También sé que no podré explicarlo. Me haría falta la pluma de Joaquín Vidal con ese tono tan suyo de moderno revistero antiguo. Luego la enfermería, la del cloroformo, la de Manolete, y después los teléfonos ardiendo en el hospital ya de vuelta a Madrid, con una luna como de albero, más redonda y más naranja que nunca, porque toco mañana en Illescas, y con Vinatero (así se llamaba el de Núñez del Cuvillo) esta vez en la barriga y estatuarios en el alma, sintiéndome, perdonen la arrogancia, casi culpable. Cúchares me dispense pero no puedo dejar de pensar que, no tan inconscientemente, el de Galapagar hizo lo posible y hasta lo imposible, porque el toro se las traía y miraba y avisaba, para estar en la misma camilla, en el mismo gajo de terreno, en el mismo purgatorio con azogue del espejo en que se mira: Manuel Rodríguez Manolete. ¿Se trata de un loco? Nada más lejos. Se trata, sobre todo, de un hombre, de un torero, de un artista, con un orgullo que no deja sitio a la vanidad, de corazón caliente y sangre fría con creces derramada. De poetas, no de paparazzis, de telediarios, de informes semanales, no de inmundos tomates. Bendito sea. Más místico que épico. Más heterodoxo que académico, con más duende, más único que nadie. En tiempos de emociones tan triviales, tan de usar y tirar, la mano izquierda de Tomás redime. Que se lo pregunten a Vicente Amigo, a Jorge Sanz, a José Ramón de la Morena y a tantos otros, incluido el sublime Morante de la Puebla, que ayer lo vio, estupefacto, como yo. A estas alturas de cantantes todo a cien, poetas muertos y controles antidoping, me queda una sola adicción y la más grave: se llama José Tomás y, como cura de todo, no tengo intenciones de curarme. Gracias, amigo. Salud, maestro. Cuídate lo justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín Sabina. Desde el tendido 2.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/897573085901899274-5696981040901843773?l=articulosescritosenprosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/feeds/5696981040901843773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=897573085901899274&amp;postID=5696981040901843773' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/5696981040901843773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/5696981040901843773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/2007/12/de-pursima-y-oro-el-pas-31082007.html' title='De purísima y oro (El País 31/08/2007)'/><author><name>SabinayCia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15297812417024451293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://www.sabinaycia.com/pajarracos/avatares/logo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-897573085901899274.post-8930187352209561907</id><published>2007-09-26T04:29:00.000-07:00</published><updated>2007-09-26T04:30:19.505-07:00</updated><title type='text'>Yo y mis palabras</title><content type='html'>&lt;span class="entradilla"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES"&gt;El autor se enfrenta a 25 términos recurrentes en sus creaciones y define su significado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Cuernos.&lt;/b&gt; “Adorno imprescindible del macho cabrío, joden pero curten, no es igual ponerlos que lucirlos, mejor secretos que con publicidad, de pésimo gusto si es a un amigo (las mujeres de los amigos no tienen culo), favorecen poco pero casi nadie se libra de exhibirlos, yo tampoco, tengo un buen par de ellos en mi “ridículum vitae”. Crecen también y sobre todo en la imaginación del inseguro. Se sigue matando por ellos, sobre todo los hombres bestia. No trates con quien maltrata”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Melancolía.&lt;/b&gt; “Calle donde vivo, enfermedad incurable, territorio donde crecen las más hermosas canciones, los versos más exquisitos, mejor que la tristeza, mejor que la alegría, cerradura de la llave de los sueños, hombro donde apoyar la cabeza, lágrima furtiva, patria de don nadie, casa del viudo, río de los que no saben nadar, malo conocido, ojo del ciego, brazo del manco, oído del sordo, nostalgia del futuro”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Idiota&lt;/b&gt;. “El profesor que me suspendió en Matemáticas, el crítico que puso mal mi disco, lo que me dice el espejo, el que va de listo, nombre de un “rock&amp;amp;roll”, mejor que hijo de puta, Sardá, Van Gaal, Alfonso Ussía, otro que yo me sé, el novio de mi novia, el futuro novio de mi hija, lo que nadie cree que es, lo que somos casi todos”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Madrid.&lt;/b&gt; “Hollywood, Las Vegas, Babilonia, Samarkanda, Shangri La, el centro geométrico de la nada, la quimera de un niño de provincias, allá donde se cruzan los caminos, Chicote, Rockola, Lavapiés, el Café Gijón, el Museo del Prado, la tuna de Veterinaria, la Cibeles sin mano, Neptuno con tridente, la Mariblanca, Malasaña, Goya, Velázquez, Almodóvar, Antonio López, la Mandrágora, Casa Lucio, el Hotel Palace, los pollos de Mingo, los callos de Maxi, putas, castizos, ‘yuppies’, subsecretarios. No pasarán”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Amanecer.&lt;/b&gt; “Fin de la peli, telón, vomitona, familia, hora de irse a la cama, sol, batirse en retirada, taxistas, atascos, derrotas, llaves, porteras, cláxones, resacas, jabón, tostadas, paraguas, gabardinas, ascensores, calendarios, letra impresa, persianas”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Maldito.&lt;/b&gt; “Héroe de novelas románticas, galán de cine negro, escritor sin afeitar que habita en la barra de los bares, condenado, pobrecito, desquiciado, confeso, contrito, tirado, vendido, comprado, pagado, perdido, enganchado, humillado, vejado, admirado, arrugado, vencido, alucinado, enfangado, destruido, manchado, bendito”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Deseo. &lt;/b&gt;“Enemigo de la realidad, prescindible en el matrimonio, imprescindible en la pasión, mal consejero, buena bebida, mejor secreto y clandestino, insoportable fingido, más presente en las pajas que en las putas, patria del poeta y del pintor, maldición del casto, pecado inconfesable de la monja, enemigo del silicio, río de la sangre, hotel dulce hotel”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Canutos.&lt;/b&gt; “Porros, ‘joint’, chocolate, yerbita de dios, mejores que Ducados y Marlboro, amigos comprensivos, buenas compañías, aliados de las musas, humo, Colombia, Ketama, rollito, ‘feeling’, Pink Floyd, ‘seventies’, Londres, San Francisco, policía, cáñamo, Parque de María Luisa, vasodilatadores, moritos, coleguitas, camellitos, bienmesabe, buenos para enfermedades del cuerpo y del alma, ‘hash’, ‘kiffi’, marihuana, ‘pot’, mierda, polen, ja, ja, ji, ji, ji, ¡legalización ya!”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Excesos.&lt;/b&gt; “Defectos, hermosas maldiciones tan escasas, límites con límites, sueños de puritano, pecados del beato, versos, colores, notas, relojes sin manillas, brújulas sin norte, treintas de febrero, ya no cierro los bares ni hago tantos excesos, cada vez son más tristes las canciones de amor”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Cama.&lt;/b&gt; “Catre, yacija, beso, polvo, sueño, fiebre, noche, siesta, sudor, mancha, semen, ladilla, chinche, lágrima, fantasma, pesadilla, musa, legaña, veneno, pezón, leche, colchón, sobaco, sombra, insomnio, porno, Orfidal, almohada, manta, colcha, sábana, somier, cansancio”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Torero.&lt;/b&gt; “Antoñete, Ángel González, Rafael de Paula, José Alfredo Jiménez, Antonio Bienvenida, mi primo ‘el Nano’, Antonio Ordóñez, Luis García Montero, Curro Vázquez, Alfredo Bryce, Manolete, Don Manuel Azaña, Juan Belmonte, Luis Buñuel, Miguel Abellán, Bob Dylan, Curro Romero, Pablo Picasso, Manolo Vázquez, Baltasar Garzón, Rafael Alberti, Luis Miguel Encabo, Muñoz Molina, Javier Krahe, Luis Francisco Esplá, Javier Ruibal, Chus Visor, Manolo Caballero, Fernando Savater, Joselito, Joaquín Vidal, Jorge Luis Borges, Benjamín Prado, Pancho Varona, Antonio García de Diego, José Tomás, José Tomás, José Tomás”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Secretos.&lt;/b&gt; “Verdades peligrosas, denuncias censuradas, hermanos Urquijo, sombras en el alma, palabras de saliva, perfumes sin frasco, puñales con sangre, hogueras de nieve, huérfanos de amigo, libros sin editor, pintores sin marchante, cantantes sin micro, bocas sin lengua, periódicos sin tinta, tatuajes en el alma, labios de nadie”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Celos. &lt;/b&gt;“Virus del enamorado, tifus del cornudo, dieta del envidioso, nostalgia del maduro, serpiente con manzana, Luzbel, traje de otro, dirección equivocada, despecho, humillación, mala estrategia, guerra civil, cartas marcadas, pistas falsas, espías en la sombra, duelo en las tripas, setas venenosas”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Mar.&lt;/b&gt; “Vals de las olas, especie en extinción, frontera del secano, subsuelo del desierto, acuario de los submarinos, piscina de Robinson, contorno de las islas, Jorge Manrique, espejo, ángel caído, crucigrama, destino, exilio, paraíso, casa del tiburón, fin de la tierra, bajo los adoquines está”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Marido.&lt;/b&gt; “Abajo firmante, probo ciudadano, figura retórica, pagador de impuestos, accionista en bolsa, sufridor en casa, engendrador de prole, votante, mentiroso compulsivo, sujeto a horarios, putero, ‘pater familias’, misa de doce, señor sí señor, conductor de Volkswagen, ‘batman’ de taberna, barrigón de playa, chalé adosado, contador de chistes, enterrado en vida, tú, yo, cualquiera”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Dios.&lt;/b&gt; “Entelequia, llámalo equis, Yavé, Alá, Júpiter tronante, opio del pueblo, ‘superman’, cuántas guerras se hacen en su nombre”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Juez.&lt;/b&gt; “Señor con anacrónica peluca que es parte y no quiere saberlo, balanza trucada, caballero de la mano en el hecho, leguleyo, prócer, aplicador de leyes, condenador de reos, sancionador de pobres, impune, desfacedor de entuertos, Sancho Panza en Barataria, espina de pescado, martillo de herejes, menos malo que jurado popular”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Amor.&lt;/b&gt; “Letra escarlata, maquillaje del sexo, pasión, deseo (no confundir con matrimonio), descalabro, tatuaje, acantilado, cura en falso, laberinto, puerta cerrada, guerra de Troya, amistad, breve, mentira piadosa, escaso, milagro, iceberg, tormenta de verano, ‘rara avis’, oasis, madre de todo, cerradura sin llave, no se vende en farmacias, deja cicatriz”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Paraíso. &lt;/b&gt;“Cielo de tu boca, Walhajala, harén, el Dorado, Macondo, Comala, Nirvana, contigo, ahora, siempre, vida, todavía, ya, nunca, el bar de la esquina, gol del equipo de los necios”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Silencio. &lt;/b&gt;“Nota musical entre dos notas, verso nunca escrito, muerte súbita, regla del cartujo, palabra no inventada, extramuros del barullo, afluente del ruido, paso de cebra del miedo, estación del desierto, infierno del bocazas, secreto a voces, cierre de los bares, página en blanco, palabra de dios, ruina del cantante, poesía pura”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Putas. &lt;/b&gt;“Noble oficio, rara vocación, todas menos mi madre y mi hermana, Magdalenas, Mesalinas, Jeniffers, Vanessas, Emmanuelles, pobres por necesidad, ricas por morbo, casadas por poderes, viudas sin haberes, peripatéticas, rubias de bote, paños de lágrimas, ‘refugium pecatorum’, solteras sin dote, casi todos los hombres, buenas samaritanas, baratísimas para lo que dan, izas, rabizas y colipoterras, meretrices, demi ‘mondaines’, crónicas marcianas, como pago al contado nunca me falta un beso, siempre que me confieso me doy la absolución”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Olvido. &lt;/b&gt;“Carcinoma del tiempo, hipoteca del alma, guerra fría, recuerdo de noviembre, luto de las amantes, crisantemos de boda, ceniza de los días, rima de canción, sarna del calendario, fotos amarillas, libros de viejo, el último verano”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Placer.&lt;/b&gt; “Anticipo del dolor, pecado inconfesable, fósforo de los dioses, abanico de Venus, cirro, cúmulo, estrato, venganza de los serios, excusa sin excusa, billete sin retorno, fantasía de los tristes, puchero de los pobres”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="texto"&gt;&lt;b&gt;Soledad.&lt;/b&gt; “Amante inoportuna, sombrero de los calvos, ruido sin ruido, esposa del soltero, trinchera del soldado, bufanda del mendigo, conciencia del culpable, quinto pie de los gatos, yo mí me sintigo”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/897573085901899274-8930187352209561907?l=articulosescritosenprosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/feeds/8930187352209561907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=897573085901899274&amp;postID=8930187352209561907' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/8930187352209561907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/8930187352209561907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/2007/09/yo-y-mis-palabras.html' title='Yo y mis palabras'/><author><name>SabinayCia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15297812417024451293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://www.sabinaycia.com/pajarracos/avatares/logo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-897573085901899274.post-325096965652837788</id><published>2007-09-26T04:28:00.001-07:00</published><updated>2007-09-26T04:28:57.812-07:00</updated><title type='text'>Curándome en salud</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“A los catorce (parece que fue ayer) el rey Melchor se lo hizo bien conmigo y me trajo, por fin, una guitarra. Aquel adolescente ensimismado que era yo, con granos y complejos, en lugar de empollar física y química, mataba las horas rimando, en un cuaderno a rayas, versos llenos de odio contra el mundo y los espejos. El mundo, lejos de sentirse aludido, seguí girando (que es lo suyo), desdeñoso, sin importarle un carajo mi existencia. Y los espejos, cabrones, me sostenían cruelmente la mirada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Vivía en un sitio que se llamaba Úbeda. Algunas noches, mientras mis padres dormían, me daban las diez y las once y las doce y la una practicando con sordina, en mi flamante guitarra, los acordes de Blanca y radiante va la novia, o iniciándome en el furtivo y noble arte de la masturbación, o suspirando por mi vecina, una rubia de bote que suspiraba por un idiota moreno que tenía una bici de carreras y jugaba al baloncesto. Sólo se me ocurrían tres maneras de atraer su atención: triunfar en el toreo, atracar un banco o suicidarme. Lo malo es que las tres exigían una sobredosis de valor que yo (¡ay de mí!) no poseía. Yo poseía mi cuaderno a rayas cada vez más lleno de ripios contra el mundo, mi guitarra, cada vez más desafinada…Y un plano del paraíso, que resultó ser falso. Y la vida, previsible y anodina, como una tarde de lluvia en blanco y negro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Pero en la pantalla del Ideal Cinema, cuando no daban una de romanos, el viento golfo de Manhattan le subía la falda a Marilyn y era domingo, y no había clase, y los niños de provincias soñábamos despiertos y en technicolor con pájaros que volaban y se comían el mundo. Y el mundo que quería comerse los pájaros que anidaban en mi cabeza…pongamos que se llamaba Madrid.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Así que un día, sin billete de vuelta, al vagón de tercera de uno de aquellos sucios trenes que iban hacia el Norte, me apeé en la estación de Atocha y aprendí que las malas compañías no son tan malas y que se puede crecer al revés de los adultos; y supe, al fin, a qué saben los aplausos y los besos y el alcohol y la resaca y el humo y la ceniza, y lo que queda después de los aplausos y los besos y el alcohol y la resaca y el humo y la ceniza. Tal vez por eso mis canciones quieren ser un mapamundi del deseo, un inventario de la duda, siete crisantemos con espinas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Y cuando las cartas vienen malas y amenaza tormenta y los dioses se ponen intratables y los hoteles no son dulces y todas las calles se llaman Melancolía, todavía fantaseo con debutar sin picadores o con desvalijar sucursales de Banesto o con probar mi suerte a la ruleta rusa, pero ahora, en lugar de tirarme en Las Ventas de espontáneo, o de escribirle una carta póstuma a Garzón, o de ahorrar para una Smith &amp;amp; Wesson del Especial, escribo en technicolor la canción de las noches perdidas, para vengarme de tantas tardes de lluvia en blanco y negro, de tantos hombres de traje gris, de tantas rubias de bote que se van con idiotas morenos que juegan al baloncesto, de tantas bocas adorables que nunca fueron mías, que nunca serán mías.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Aquellos granos trajeron estas cicatrices y aquellos Mihuras que nunca toreé me cosieron a cornadas el alma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Pero no me quejo; tengo amigos y memoria y risas y trenes y bares y una mala salud de hierro y un puñado de canciones recién salidas del horno que me tienen (dejadme que os lo cuente) orgulloso como un padre primerizo que babea. Y, de cuando en cuando, una rubia de bote me tira un beso, desde el público, aprovechando un despiste de su novio; ese idiota moreno que juega al baloncesto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; ¿Qué a qué viene todo esto? Pues anochece y está lloviendo y los periódicos hablan de elecciones y yo no sabía cómo hablaros de esta boca que es, desde ahora y para siempre, más vuestra ya que mía.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/897573085901899274-325096965652837788?l=articulosescritosenprosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/feeds/325096965652837788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=897573085901899274&amp;postID=325096965652837788' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/325096965652837788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/325096965652837788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/2007/09/curndome-en-salud.html' title='Curándome en salud'/><author><name>SabinayCia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15297812417024451293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://www.sabinaycia.com/pajarracos/avatares/logo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-897573085901899274.post-1728196054276288886</id><published>2007-09-26T04:24:00.001-07:00</published><updated>2007-09-26T04:28:02.714-07:00</updated><title type='text'>Cruce de cartas entre Joaquís Sabina y el Sup Marcos</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ejército Zapatista de Liberación Nacional&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;18 de Octubre de 1996&lt;br /&gt;(como a las no sé cuántas de la madrugada) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A: Joaquín Sabina&lt;br /&gt;Planeta Tierra &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De: Subcomandante Insurgente Marcos&lt;br /&gt;CCRI-CG del EZLN&lt;br /&gt;Montañas del Sureste Mexicano, Chiapas&lt;br /&gt;México &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Don Sabina: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo sé que le parecerá extraño que le escriba, pero resulta que me duele la muela y, según acabo de leer, usted camina ahora por estas tierras que, mientras no acaben por venderlas también, siguen siendo mexicanas. Entonces pensé yo que, aprovechando que me duele la muela y que usted camina ahora bajo estos cielos, pudiera yo escribirle y saludarlo e invitarlo a echarse un “palomazo” con el Sup (a larga distancia, se entiende). ¿Qué dice usted? ¿Cómo? ¿Que qué tiene que ver el dolor de muela con el “palomazo”? Bueno, tiene usted razón, debo explicarle entonces la muy extraña relación entre el dolor de muelas, el que usted camine por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No, no se sorprenda usted de que ahora haya aparecido una muchacha. Siempre aparece una, vos lo sabés Sabina. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Bien, resulta que cuando yo pasaba por esa etapa difícil en que uno descubre en que ya no es más un niño y tampoco alcanza a ser un hombre (esa etapa, vos lo sabés Sabina, en que las féminas se transmutan de molestas a interesantes y hay que ver la de problemas que esto provoca), conocí a un viejo que, sin que se lo pidiera, decidió que tenía que darme un consejo sobre esos seres incomprensibles pero tan amables que eran, y son, las mujeres. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Mira muchacho —me dijo— la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fíjate que digo ‘una mujer’ y no ‘cualquier mujer’. Y por ‘una mujer’, muchacho, me estoy refiriendo a una de “única”. El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa ‘una mujer’ que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la ‘una mujer’ que estaba uno buscando...” &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El viejo se detuvo a ver hacia todos lados, como temiendo que alguien más lo escuchara. Yo sentí que algo muy importante estaba a punto de serme revelado, así que puse cara de circunstancia y saqué discretamente un papelito y un lapicero para tomar nota, no fuera a ser que se me olvidara la fórmula (de por sí batallaba mucho con las matemáticas). El viejo carraspeó y, sin poner atención en mi papelito y mi lapicero, me confió: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Si tú le dices a una mujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la ‘una mujer’ que andabas buscando...” &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo me quedé perplejo, pero como quiera tomé nota de la fórmula. A mí nunca se me había ocurrido que debía pasarme la vida buscando una mujer, por más que esa mujer fuera “una de única”. A mí se me ocurrían cosas más concretas y factibles, como ser bombero, conquistar el mundo o construir un avión que se controlara sólo con el pensamiento. Respecto a las mujeres, yo me tenía en muy alta estima y estaba más propenso a que esa “una mujer” me encontrara a mí, que a buscarla yo... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo tenía como 10 años y una maestra de piano de la que, por supuesto, estaba enamorado. Mi mayor empeño consistía en mirarle unos pechos que se adivinaban como el mejor remedio dental que tenía a la vista. Por supuesto que le apliqué la fórmula, pero ella sólo se me quedó viendo y me dijo que era un pretexto para no practicar en el teclado. Yo de por sí ya sabía que ella no era la mujer de mi vida, 15 años y un piano se interponían entre nosotros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En fin, el caso es que, como quiera, seguí el consejo del viejo. Ya se imaginará usted, Don Sabina, el desconcierto que provocaba en las muchachas el hecho de que, en cuanto se presentara la oportunidad de estar solos (ese momento en el que el resto de los mortales aprovechan para acercar una mano o unos labios), yo me llevaba la mano a la mejilla y declaraba solemnemente que me dolía la muela... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es cierto que en esa época no conseguí ninguna, pero acumulé una importante cantidad de analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos y, por supuesto, tarjetas de dentista. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A mí ni se me ocurrió que la fórmula estuviera mal. Así que achaqué mis primeros fracasos a la falta de autenticidad en mi dolor de muelas. Por tanto me di a la dulce tarea de picarme las muelas. Y digo “picarme las muelas” en un sentido literal y no sólo comiendo dulces y bebiendo refrescos. Con clips y palillos, después de una paciente labor de meses, logré picarme dos muelas con tanto éxito que tuve que acompañar la estrategia con una fuerte dosis de antibióticos. Repetí la fórmula, ahora con la confianza de saberme auténtico, y los resultados siguieron siendo magros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así hubiera seguido adelante, acabando con mis muelas, si no es porque, ya adolescente, encontré a otro viejo que, cruel, me dijo: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Mírate en un espejo y así sabrás por qué no tienes éxito con las chamacas. Tu problema está en la cara. Más bien en tu nariz. A los feos, las muchachas no les hacen caso... a menos que sean cantantes”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿“Cantantes”? Bueno, esta nueva fórmula le daría reposo a mis muelas (que por lo demás ya estaban definitivamente destrozadas) y me obligaría a un cambio radical en la estrategia. Claro que el problema entonces era saber qué se necesitaba para ser cantante. Resulta que no era tan sencillo como usar palillos y clips. Leí todos los manuales que pude: manuales de carpintería, cerrajería, electrónica, radio y tv, mecánica, y hasta tomé dos cursos por correspondencia, uno de piloto aviador y otro de detective privado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Créame Don Sabina, que fue muy duro para mí darme cuenta que, con todos los avances de la ciencia y la técnica, no existe todavía ningún manual para ser cantante. Después, escuchando canciones, me di cuenta de que el problema era mayor ya que una cosa era ser “cantante” y otra más difícil era ser “cantautor” o “canta-autor” (vos lo sabés Sabina). Entonces hice trampa, es decir, escribí algunos poemas (o como se llamara lo que escribía) y dejaba siempre pendiente la música. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por supuesto que seguí cosechando fracasos con las mujeres, pero a cambio logré darle una tregua a mis muelas y juntar una gran cantidad de papeles, papelotes, papelitos y, sobre todo, papelones (vos lo sabés Sabina) con poemas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Seguro que todo este dilatado relato no le resuelve, Don Sabina, el misterio de la relación entre dolor de muelas, su caminar por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No se desespere usted, ya verá cómo al final de todo (vos lo sabés Sabina) las piezas se acomodan. Bien, continúo: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Resulta que (vos lo sabés Sabina) hay ahora una muchacha que está demasiado lejos y entonces pensé que usted, Don Sabina, podría echarme una mano y una tonadita (mire que no es lo mismo pero pudiera ser igual). Y usted podría echarme una mano si me permitiera tutearlo y, cómplice como ha sido antes sin saberlo, fingiera usted que nos conocemos desde hace mucho tiempo y que, por tanto, es perfectamente natural que usted reciba una carta del Sup redactada en los siguientes términos: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Sabina (sí, ya sé que te desconcierta este inicial e irreverente tuteo, pero tú compórtate como si tal cosa): &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“He trabajado arduamente en los últimos días en la letra que me encargaste para tu nueva canción (¡vamos, quita ya esa cara de espanto!, ya sé que no me has encargado ninguna letra para ninguna canción, pero sígueme la corriente para despistar al enemigo) pero ha sido inútil. No me sale nada original. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Así las cosas, busqué en el cofre del pirata y sólo encontré un viejo y mohoso poema, que no es tan viejo y tal vez ni a poema llegue, que te puede servir si le das un poco de aliño. Es ideal para ponerle música y escalar con velocidad el hit parade internacional (no me preguntes si para arriba o para abajo), pero tú ya sabes que a nosotros las artistas (sigue fingiendo demencia, no denotes la menor sorpresa) no nos importa la fama (bueno, no mucho). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“En este caso particular, a mí sólo me interesa una muchacha que está demasiado lejos para que pueda yo musitarle al oído este poema y arrancarle así, vos lo sabés Sabina, una sonrisa o una lágrima. Porque es de todos conocido que arrancar una sonrisa o una lágrima de una muchacha que está demasiado lejos, es una forma de que no siga estando demasiado lejos, vos lo sabés Sabina. El poema dice, más o menos, así: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Como si llegaran a buen puesto / mis ansias, / como si hubiera dónde / hacerse fuerte, / como si hubiera por fin / destino para mis pasos, / como si encontrara / mi verdad primera, / como traerse al hoy / cada mañana, / como un suspiro / profundo y quedo, / como un dolor de muelas / aliviado / como lo imposible / por fin hecho, / como si alguien / de veras me quisiera, / como si, al fin, / un buen poema me saliera. / Llegar a ti. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“La tonadita puede ir más o menos así: tara-tarara- tarirara-etcétera, vos lo sabés Sabina. El título de la canción podría ser ‘Canción para una muchacha que está demasiado lejos’, o ‘Un dolor de muelas para ella’, o ‘Un dolor de muelas, Sabina, la larga distancia, una muchacha y el Sup’. En fin, ya se te ocurrirá algo. El crédito puede ser ‘Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina’, o ‘Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)’ o como quieras. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Vale. Salud y ojalá ella entienda. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“El Sup”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esa podría ser la carta que usted recibiera y aceptara, Don Sabina. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y todo esto viene a cuento porque estaba yo solo, con mi dolor de muela y leyendo que usted camina por estas tierras. Entonces pensaba yo que usted, tal vez, estaría de buen humor y magnánimo y que podría contarle yo la historia de los dolores de muelas, mi frustrada carrera como cantautor y una muchacha que está demasiado lejos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y pensaba yo que podría escribirle una carta tuteándolo y pidiéndole una tonadita para un mohoso poema. Y pensaba yo que usted me perdonaría el tuteo y el pedirle una tonadita para acercar a una muchacha que está demasiado lejos, y que así se completaría el rompecabezas del inicio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y no para que me dispense es que le cuento todo esto Don Sabina, sino para que comprenda. Y comprender, vos los sabés Sabina, es otra forma de absolver. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Vale. Salud y ya sabe usted, si le sobran por ahí un analgésico o una tonadita, no dude en mandármelos. Ambas cosas se agradecen en este asfixiado pecho que le escribe... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Desde las montañas del Sureste Mexicano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Respuesta de Joaquín Sabina:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;¿Donde encontrar una excusa&lt;br /&gt;para tan terca mudez?&lt;br /&gt;Sucede que, cada vez,&lt;br /&gt;con mayor sana, las musas&lt;br /&gt;se vengan de quien abusa&lt;br /&gt;del ripio y el do, re, mi.&lt;br /&gt;¿Que puedo contarte a ti,&lt;br /&gt;que no sepas de memoria,&lt;br /&gt;si andas cambiando la historia&lt;br /&gt;con la tinta y el fusil?&lt;br /&gt;Bastara con que, en las actas&lt;br /&gt;chiapanecas del dolor,&lt;br /&gt;conste que mi corazon&lt;br /&gt;es una ciencia inexacta&lt;br /&gt;que, a reganadientes, pacta&lt;br /&gt;con la razon militante.&lt;br /&gt;Ojala, subcomandante,&lt;br /&gt;al cabo de este pregon,&lt;br /&gt;merezca tu absolucion&lt;br /&gt;este afonico cantante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero elige con cuidado&lt;br /&gt;a quien diriges tus cartas&lt;br /&gt;porque hay leyendas que infartan&lt;br /&gt;al animo mas templado.&lt;br /&gt;¿Como puede merecer&lt;br /&gt;corresponsal tan bragado&lt;br /&gt;quien desde el mejor hotel&lt;br /&gt;de Cancun o de Sevilla&lt;br /&gt;oye hablar de la guerrilla&lt;br /&gt;como quien oye llover?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, excluido&lt;br /&gt;de partidos y banderas,&lt;br /&gt;me conmueve tu manera&lt;br /&gt;de no darte por vencido,&lt;br /&gt;de disputarle al olvido,&lt;br /&gt;la hoguera del porvenir,&lt;br /&gt;de desempolvar la crin&lt;br /&gt;del caballo de Zapata,&lt;br /&gt;de matar a los que matan,&lt;br /&gt;de ensenarnos a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encargaste una cancion&lt;br /&gt;y por decimas te salgo,&lt;br /&gt;hace meses que cabalgo&lt;br /&gt;sobre la contradiccion&lt;br /&gt;de restaurar la emocion,&lt;br /&gt;en tiempos tan iscariotes,&lt;br /&gt;con la mano en el escote&lt;br /&gt;del verso a la antigua usanza.&lt;br /&gt;Asi hablaba Sancho Panza&lt;br /&gt;con mi senor Don Quijote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demas, cuidate&lt;br /&gt;cuando vengan por las malas,&lt;br /&gt;que no te rocen las balas,&lt;br /&gt;que no te falte papel,&lt;br /&gt;ni frijoles, ni mujer,&lt;br /&gt;que la virgen lacandona&lt;br /&gt;te esconda bajo su lona,&lt;br /&gt;te lo pide un gachupin&lt;br /&gt;que se despierta en Madrid&lt;br /&gt;soñando con tu persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, julio, 1998&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/897573085901899274-1728196054276288886?l=articulosescritosenprosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/feeds/1728196054276288886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=897573085901899274&amp;postID=1728196054276288886' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/1728196054276288886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/897573085901899274/posts/default/1728196054276288886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://articulosescritosenprosa.blogspot.com/2007/09/cruce-de-cartas-entre-joaqus-sabina-y.html' title='Cruce de cartas entre Joaquís Sabina y el Sup Marcos'/><author><name>SabinayCia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15297812417024451293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://www.sabinaycia.com/pajarracos/avatares/logo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
